martes, 9 de octubre de 2012

Hace mucho tiempo... (y II)


PEINE DE LOS VIENTOS (27/11/03)
 
Te ofreces
En una bandeja
De rocas y de mar.
Apoyas la cabeza pidiendo una caricia
(¿cómo negarse?)
El tacto maravilloso de tu pelo
(¿cómo será tu piel?)
te lo ruego- permíteme continuar
te asustas
de pronto eres un niño
mi niño
inseguro y frágil
temeroso y dócil
te imagino entre mis brazos
borracho de ron y entre mis brazos-
los pies desnudos
me reclino dejándome mirar
cuidadosamente abandonada
un tirante desafiante sobre mi piel
-recórreme-
sádicamente sujeto tus ojos con mis ojos
para impedirte seguir observando
- y tensar el arco de tu deseo

Hace mucho tiempo....


SIN PIEL (08/09/03)

Tu abrazo fue
Un ave que se pierde
Tu huida
La tierra sobre la tumba de mi corazón
Las horas de tu olor
Dolor de ahora
Llamo a tu cuerpo con gritos de silencio
Sabiendo que no vendrá.
Lo sentí retardado
Debe de ser como esas heridas que sólo identificas cuando sangran
Fue una oleada de frío
Todas las lágrimas de todas las veces
Se condensaron en una sola gota de peso inmenso
Que mi pecho no podía sostener
Peces nadando en el océano de mi respiración
El abandono
La competencia
El saberse perdedora
Perdedora y perdida-
No tengo ninguna defensa
Ando por ahí sin piel
Perdiendo vísceras
No sabiendo cómo mantener juntas todas mis piezas
Visto anillos que me regaló mi madre- y es eso todo lo que me defiende
No puedo protegerme
Olvidé cómo
No puedo acercarme, a riesgo de que me toques
De que me toques -y yo sin piel.

jueves, 12 de abril de 2012

Invitados

Será una fiesta de gozosos silencios;
llegarán personajes algo estrafalarios, algo tragicómicos, algo reidores,
los corazones rotos y los esperanzados
y el mismo brillo.

Aceptados, bienvenidos todos, sois
la carne que me aloja y en la que puedo tomar forma;
tal vez seamos muchos, puede que un poco locos,
pero no hay malicia alguna;
si acaso,
la sombra de un temor.

Os espero, os recibo,
cruzad mi jardín, son un honor vuestras huellas
y ha sido mucho el tiempo necesario para este reencuentro en paz;
os abrazo; os reconozco.

Es nuestra danza y posiblemente será
indescifrable para otros;
no hay otro patrimonio, ni lo habrá,
probablemente.

Y esta certeza que nos ha unido
tiene dolor y dicha a partes iguales;
os despido,
enamorada, y plena, y grande, y pequeña.


domingo, 17 de julio de 2011

El Lugar de la Gente Perdida


Allí nos encontramos un par de veces, Perdidos como todos.
Luces que eran o no eran, o eras o no, no lo sé; había Gente Perdida
disimulando su desconcierto, y uno aburrido que pasaba
y creyó ganar un premio indefinido.
Formas falsas y consideración de pega; así parece, la verdad; al fin y al cabo,
la Gente Perdida tiene poco que perder,
y tal vez se olviden de lo digno
precisamente cuando más necesario es recordarlo.
Comiendo flashes, vidas enteras resumidas en un par de tés,
comiendo encontronazos (alguno afortunado),
comiéndome ojos negros, morenazo perdido:
te vi el otro domingo y parecías haberte encontrado;
y me alegro.
Yo practico, mientras, el arte (difícil para mí), tal vez prerrequisito
de, perdida o no,
dejarse de buscar.

(Banda sonora de esta anécdota: "2CV", Lloyd Cole and the Commotions)

miércoles, 13 de abril de 2011

Ofrenda

Al día siguiente, empapada
de niebla salada, caminé
hasta tu banco favorito.
Tu trono, tu recompensa,
siempre cedido a la espera de tu turno,
permitiendo a los otros el ensueño de
la propiedad común.
Al tacto, madera roja y mojada de diciembre,
justo en ese momento recibí el mensaje de Miguel;
bihotza kargaturik, begiak bustirik...
para mí estás vivo y me rodeas.
Caminé de vuelta en homenaje lento,
tratando de sellar, uno a uno, tus recuerdos:
sacerdotes bendiciendo artefactos de matar;
la guerra, los camiones;
los perros,
la obediencia.
Hoy te pido algo de ayuda:
quisiera ofrendarte, en tu aniversario,
lo que tanto quiero y tú,
invisible en el trono que fue tu recompensa,
tú ya sabes.

martes, 1 de marzo de 2011

Sin título.

Como dijo Pablo, "esto no puede
ser
no más que una canción";
aún no es tiempo y
esperar ya me retiembla;
me vengo arriba, me peino y
me duermo; y esta
disciplina recién descubierta...
te la dedico.

domingo, 20 de febrero de 2011

Estamos.


Brumas veloces
se deslizan por tu nuca,
y ya les queda poco.

Luna llena colgando de un telón
se adorna de risa
y está si la queremos,
arde.

De olivo la paciencia.

Federico, que aún me guía,
entierra mis cuchillos
a palmas de soleá.

Alargo la vista
con determinación.

Estamos.

Respiro, asiento, sonrío
y me voy.

sábado, 12 de febrero de 2011

Geisha con fusil.

Después de morir el Che,
cuerpo rebosante como recuperando fuerzas en el lavadero de la escuela,
los agujeros de bala y los ojos abiertos,
como atónitos por no haber acabado su tarea;
se hizo un silencio en las selvas de largos años,
de incalculables gotas de agua acariciando hojas
sin quien las observara día tras día,
de decenas de cosechas de caña de azúcar.

Hoy galopamos sobre cuatro ruedas
y nos enterramos en chiringuitos de playa;
la insurgencia tiene mala fama
e impostores cantan mayos que no conocieron.
Es fácil cantar: vamos al super, no tenemos frío
y nuestros hijos no se mueren.

Y un kilo de arroz continúa buscando sus destinos.

Salvar este mi, tu, su, nuestro pequeño entorno
aun sin ser tampoco una tarea fácil
parece, en ocasiones, querer desmerecer a todo el resto.

El kilo de arroz deambula desorientado.
Clinclin! Clin! Casquillos de bala
y el Che se desploma cada día
(luchas demodés)
en la última reunión del FMI.

Geishas se desnudan
en medio del caos aparente
y toman
en legítima y genuina rebeldía
el fusil de la Conciencia.

Amigos para siempre.


Cruzaste sin alterarnos, sin esa antigua, defensiva,
altivez tan nuestra.
Ese lado izquierdo del cuerpo un poco rígido
que respondía al tacto contrayéndose.
Te leí los ojos como se leen las noticias: una mirada
más reposada, menos retirada, aún igual de abismal.
Han pasado algunos meses y celebro no tener ya ira.
Tú ya tienes tu sitio, yo mis leales;
jamás equivoqué mi rol; como dijo Rhett,
mucho antes de que el viento se nos llevara: francamente,
querido, creo que fuiste tú.
Sin embargo, pasaste y pasó
todo lo que te he querido,
a tus virtudes y también a tus defectos, aunque alguno me dolió.
Y aunque hayamos perdido las ganas de compartirnos,
celebraré tus logros sin saberlos, lamentaré tus penas que ignore,
te vestiré de luz entre mis sueños,
y siempre serás mi mago Merlín querido,
así como tal vez yo siga siendo,
durante algún segundo que otro en cada año,
tu adorada hada Morgana.

jueves, 20 de enero de 2011

Bahía

Al sol de las cinco y media
la bahía
quería ser el mismísimo Cuerno de Oro.
Un espejismo de luna dorada
emergió
yació
tembló
dudó
creció
refulgió
carcajeó
viró
y huyó,
exudando gotas de oro salado
como un espíritu angelical que no pudiera
sino hacer el bien enloquecidamente,
para llevar otro poco de paz
a otro habitante asombrado en otra oficina silenciosa.


"Los marineros del puerto dejan sus barcas
y a la deriva y a donde el viento vaya
pero si sopla el levante en la bahía
vuelven pa casa y hasta que el viento caiga...."

"Sobre la Arena", Niña Pastori